El Centro de Atención al Familiar del Suicida fue fundado durante el 2001 con el objetivo primordial de brindar un espacio de contención, sostén y asistencia a personas que habían pasado por el acontecimiento de un suicidio cercano.
Los profesionales que lo integran habían atendido durante los años precedentes a pacientes que tenían antecedentes familiares de suicidio y que habían recurrido a tratamientos psicoterapéuticos sin resultados positivos a largo plazo o con dificultades de articulación clínica en un espacio tradicional.
Con el enfoque psicoanalítico que compartían y su experiencia de más de 20 años en equipos hospitalarios de asistencia en problemáticas severas decidieron encaminar un trabajo diferente con estos pacientes, tanto en forma individual como grupal.

Sus trabajos clínicos se volcaron en escritos sistematizados que presentaron en congresos de la especialidad –Asociación de Suicidología para Latinoamérica y el Caribe, International Association from Suicide Prevention, Asociación Mejicana de Suicidología, Asoc de Psicólogos de Bs As, Colegio de Psicólogos de la Prov. de Bs As, Federación de Psicólogos de la Rep. Argentina, Asoc. Psiquiatras Argentinos, Asociación Paraguaya de Prevención del Suicidio, Universidad Católica de Paraguay, Universidad Católica Argentina, Universidad Columbia (Py), Universidad Kennedy, Universidad Nacional de Luján, Universidad Nacional de Tres de Febrero UNTREF, etc-, en capacitación a profesionales médicos y de emergencias como a equipos escolares, donde la problemática del suicidio se hacía cada vez más evidente y donde los dispositivos no siempre resultaban operativos.

Ha realizado en los últimos años y por pedido de profesionales que vieron su necesidad la elaboración de Guías de Atención para familiares y allegados, Guías de Atención para Niños y Adolescentes luego de un Suicidio de las que se carecían hasta la actualidad; encontrándose en la elaboración de Guías de Procedimiento para Asistencia del entorno del Suicida para Personal de Seguridad y Emergencias Civil, para Bomberos, para Directivos, Docentes y Personal Auxiliar Escolar, para Médicos Laborales, etc. Todas las guías resultan de una importante elaboración de la temática y de lo más efectivo en procedimientos en postvención de las comunidades donde fue evaluada su eficacia, como lo son en Canadá y Australia.

El concepto de postvención en la problemática suicida se limitaba exclusivamente a la atención a personas que habían tenido un intento suicida y el grupo familiar referente, pero no había sido tenido en cuenta que la postvención era también fundamental como asistencia a familiares, amigos y comunidad luego de suicidios consumados, dado que no está establecido el origen hereditario de la etiología y es de acuerdo unánime la relevancia de las influencias del medio ambiente, las identificaciones con los padres, hermanos y familiares y la depresión y estigmas del grupo referencial.

La OMS tenía en ese entonces y sigue sosteniendo aún, que tener antecedentes familiares de suicidio es uno de los tres más importantes factores de riesgo suicida, pero cuando se investigó las metodologías utilizadas hasta ese entonces se encontró que en forma casi unánime los allegados eran considerados “sobrevivientes”, estigmatizando su situación y derivados a grupos de autoayuda fuera de un contexto clínico adecuado.

Su primer logro fue instalar la designación de “afectados” a los familiares, amigos, compañeros y allegados a un suicida, ampliando la consideración no solo a los allegados sanguíneos sino a todo aquel que se haya sentido cerca de una persona suicida. Esta designación encontró fuertes resistencias por el uso generalizado del término “sobreviviente” pero fue adquiriendo más relevancia cuando sus fundamentos conceptuales fueron acercándose a profesionales.

El primer logro fue la formación de grupos de atención de afectados dentro del marco del programa de extensión que la UNTREF Universidad de Tres de Febrero venía realizando, consolidándose en las 1eras Jornadas de Prevención del Suicidio del distrito en el año 2002 a las que asistieron más de 100 profesionales entre bomberos, policías, médicos, enfermeros, docentes, etc.
Durante el 2002 y 2003 replicaron estos encuentros en la ciudad de Chivilcoy, que presentaba un aumento del índice de suicidios de más de un 30%, auspiciados por la UNLu Universidad de Luján. Encuentros a los que asistieron más de 120 personas interesadas y que capacitó a más de 30 profesionales que siguieron atendiendo la problemática zonal.

A partir de la experiencia clínica que venían teniendo estos profesionales atendiendo pacientes con antecedentes familiares de suicidio, se pudieron detectar una serie de signos y síntomas que prevalecían en los allegados y que obstaculizaban no solo el natural proceso de duelo por el ser perdido sino el desenvolvimiento de una vida plena o satisfactoria.

Acuerdos con:
Asociación Argentina de Salud Mental, Colegio de Psicólogos de la Prov. Buenos Aires – Distrito XV San Isidro, Universidad de Tres de Febrero, Red Nacional de Suicidología, Red Solidaria, Fundación Contener de ayuda al enfermo psiquiátrico, etc.


Dirección :
Lic. Diana Altavilla

Coordinación:
Lic. Mónica De Martino

Asesoramiento Psiquiátrico:
Dr. Manuel García